sábado, 16 de agosto de 2008

Tiempo en el espejo

La cita estaba prevista, tiempo no alcanzaba a llegar…como era su costumbre… se perdía con facilidad, se demoraba revisando datos, jamás alcanzaba para terminar de verificar si la llave del gas había quedado bien cerrada, se perdía en un vaivén de ires y venires, una y otra vez…tiempo se hacia eterno en la ida y la vuelta.
Se preguntó por enésima vez si era necesario que el participara de aquella reunión.
Decidió cortar y echar llave a la cerradura. Intentaba revisar toda su existencia anudada a aquellos dos seres le habían reclamado su presencia.

German y Juliana eran buenas personas, pero cuando de tiempo se trataba, a veces se jugaban malas pasadas y tiempo quedaba allí boyando o pensando que se convertía en un tiempo bobo y sin retorno.
Tiempo no quería improvisar en aquel encuentro… tenía mucho para decir, aunque en estos casos prefería no hacerlo y pasar como si de eso se tratara.
German y Juliana eran una pareja que estaban transitando con tiempo un periodo donde él se había vuelto critico y le habían pedido que asistiera especialmente para aquel encuentro, donde… tiempo tenía que estar.
Ambos eran para tiempo dos buenos amigos…pero justamente por funcionar como invitado de honor, querían darle a este una nueva oportunidad…insistían que tantas tardes con tiempo no podían echarse a perder así como así.
Tiempo sabía que ninguno de los dos estaba preparado para pasar con él a solas, un merecido descanso… pero ellos insistían una y otra vez que si tiempo estaba entre los dos, todo podía mejorar, con tiempo todas las heridas cicatrizan pensaban …mientras que tiempo se sentía agonizar cuando los tres intentaban mantenerse unidos…
Tiempo tenía recuerdos…que distinto era cuando juntos daban esos largos paseos por el Botánico….en algunos momentos tiempo ya no sabía que hacer era tan hueco…pero ellos pese al aburrimiento de tiempo insistían que se quedara un ratito más…
Así transcurrieron los días, ambos se apoyaban mientras que tiempo volaba y se eternizaba cuando entre German y Juliana se mezclaba la distancia…se la pasaban pensando en el…y tratando de hacer todo lo posible para que tiempo se apurara y apareciera… el amor les apremiaba las entrañas.
Esta pareja paso por diferentes situaciones, ellos siempre podían planear estar con tiempo por lo menos un rato al día… tomaban Gancia con limón, trago preferido de Juliana, mientras German le contaba las hazañas de su trabajo… German corresponsal en el exterior con alguna ayuda de tiempo siempre tenía una anécdota con que embellecerse a los ojos de Juliana.
Ella en cambio… si bien disfrutaba con tiempo y German… necesitaba tener charlas a solas con tiempo, esto irritaba a German… para ser totalmente objetivos, a German los encuentros de tiempo y Juliana no le gustaban nada. Llegaba a enfadarse mucho queriendo a veces matar a tiempo y que este no fuera el que lo separara de Juliana, en todo caso podía estar presente pero German indefectible tenia que estar allí.
Juliana hacia malabares con tiempo, encontraban unos pocos espacios para estar juntos, a veces Juliana cometía el crimen de apagar su celular y tomarse con tiempo un buen café… pero German siempre tenía algo que decir al momento que ella regresaba, con lo cual Juliana triste como nunca, decidió –error grave para ella- dejar sus momentos con tiempo y se dedico a poder hacer que German fuera feliz, ingenuamente pensaba que esa era la solución.
Tiempo transcurría… existía y se hacia cada vez más largo y tedioso, las discusiones habían erosionado el corazón de Juliana, ella ya no contenía sus lagrimas…
Juliana le pidió a German que tiempo volviera entre ellos, él la miró con recelo. Ella sabía que sus encuentros con tiempo no podían faltarle y tiempo sin dudar la acompañó a su casa.
Juliana lloró como nunca lo había echo antes, paso mucho en compañía de tiempo, y si bien el trataba de pasar seguido, Juliana no podía olvidarse de tristeza que se le había hecho huésped.
Tiempo la acompañaba en sus salidas, sin embargo ella no podía encontrar como sacar a tristeza de allí y le encomendó ese problema a tiempo, que en la más brutal honestidad odiaba pasar tiempo con tristeza.
Tiempo estaba convencido que tristeza, no era una buena mujer…daba muy malos consejos, casi siempre los pensaba mucho y cuando se ejecutaban parecía feliz… tiempo le había descubierto hacia rato el truco a tristeza, llevar a cabo planes desafortunados con la intención de estar siempre acompañada y que alguien finalmente la abrazara.
No mucha gente quería a tristeza pero tiempo no la quería nada… se le complicaba decírselo a Juliana, así que paso unos largos períodos callando en lo de silencio.
En una oportunidad camino a una quinta, Juliana detuvo el auto… tiempote preguntó: ¿Por qué nos detenemos?... Juliana con los ojos vidriosos había detenido el auto frente a esa estación de peaje por donde paso tantas veces, no podía dejar de abrazar a tristeza…que estaba muy contenta por cierto…al fin alguien se acordaba de que ella también necesitaba mimos! y tiempo no tuvo otra opción que acompañarlas haciendo de muerto. Igualmente tiempo seguía pensando que debía deshacerse de tristeza de alguna forma, amaba el alma de Juliana y la sabía brillante como para acompañar a tristeza malgastando a tiempo.

Mientras tanto, German no tenía ni un huequito para dedicarle a tiempo… casi se olvido de él… a tiempo se le hacia claro el descarte que German había hecho de él… ahora corre a todos lados, no me toma ni un poquito, OK…que haga lo que quiera, yo voy a aparecer cuando menos lo espere y va a tener que darme explicaciones de por que no nos visitamos más… allí podré recordarle todo lo que sucedió mientras yo para él pasaba como si nada.

Al cabo, de cierta presencia de tiempo, Juliana decidió llamar a Germàn. Desde aquella despedida no habían pasado con tiempo ningún momento.
Germàn atendió el teléfono y cuando reconoció la voz de Juliana, comenzó a temblar… cuanto hace que no escucho tu voz… ella no respondió, mientras tanto tiempo paseaba entre ambos.
Juliana le contó a German algunas de sus cosas pero por sobre todo, que había pasado mucho con tiempo y que había podido reflexionar.
Esta pareja está terminada le dijo, yo a tiempo lo veo demasiado y vos no le dedicas ni siquiera una mirada… con lo cual así es muy difícil…vos queres que tiempo esté con nosotros con la condición de que yo esté pendiente de vos y al mismo tiempo quiero a tiempo para mí, con lo cual no puedo soportar una pérdida de tiempo, es un absurdo.
German que se había echo ilusiones con el llamado de Juliana, estalló en furia y le dijo: Juliana no te das cuenta que la pérdida de tiempo es si vos y yo nos separamos…? , yo no puedo vivir sin vos, no tengo nada en contra de tiempo, el tema es que a vos te gusta estar demasiado a solas con él y yo necesito una mujer que pueda con tiempo dedicarse a mí, al menos era lo que vos hacías cuando te conocí, ahora no se que es lo que te pasa.
German no salía de su asombro, se preguntaba una y otra vez por que Juliana quería estar con tiempo, que hacían juntos que no podía hacer con él, serían amantes??? Tiempo le haría de cómplice para serle infiel? Tiempo choto! Tiempo puto! Tiempo infame! tiempo canalla! , German parecía demente, había descubierto finalmente lo que sucedía…tiempo acompañaba a Juliana para encontrarse con otro hombre.

Juliana abruptamente se convirtió en una extraña y tiempo en un maldito.

Pobre Juliana, pensaba tiempo, esta perdiendo la relación de su vida por este infeliz que lo único que le trae últimamente es a tristeza para hacerle compañía, Juliana lo único que quiere es volar…a veces conmigo, lo único que quiere es no tener ataduras pero German nunca lo va a comprender a pesar de que yo esté continuamente explicándoselo.
Tiempo decidió quedarse con Juliana. Los hombres cuando se separaban siempre le hacían lo mismo, lo descartaban y el se convertía en un desecho, no sabían estar con él, en cambio las mujeres eran tan lindas, que pasar por ellas era encantador, con Juliana más. Tiempo se divertía mucho con ella… era una de las pocas a quien no le importaba pasar con el situaciones a solas. Iban al cine juntos, comían algún tostado en el café de enfrente y Juliana siempre sonreía, eso le hacia pensar a tiempo que la pobre de Juliana siempre estaría en problemas…
En un rayo revelador advirtió que ella no podía manejar con él sus citas y que solo lo hacia cuando tiempo le insistía, cuando la amenazaba con no acompañarla más… siempre seria una solitaria, exclamó tiempo con sorpresiva lucidez.
Pues bien, a partir de ahora voy a entrenarla, voy a sacar lo mejor de ella, es bella, es inteligente, es simpática…solo que le falta pensar un poco como manejar algunas situaciones, aprender a escaparse sin que la sorprendan, ella quiere que yo esté con ella pero también es cierto que ella quiere estar con otro a parte de mí… hay que ayudarla a que recuerde todos los días que hay un espacio en el que podemos estar juntos, que puede tener distintas estrategias pero que debía ser un secreto… él sería para ella algo así como un pequeño fantasma al que podía acudir sin llamarme, él siempre podría estar con ella.
Fue a partir de aquí que le comentó sus pensamientos a Juliana, Juliana lloró una vez más y pensó con tiempo en todo lo que le decía, ella sabía que él tenía razón, ya no era una adolescente, y debía tener otros a parte de tiempo por ejemplo alguien con quien ella no transitara una pérdida de tiempo.
Juliana soñaba con un tiempo para cada uno… pero esto era tan difícil, que debía pensar como dijo tiempo en alguna estrategia para que ella pudiera ser finalmente feliz… todavía piensa, casi todos los días y con tiempo reflexionan sobre esto, a Juliana se la ve bien, pasea mucho y sonríe…y aunque un poco loco…tiempo siempre está para cuando ella decide mirarse en el espejo y finalmente encontrarse.

1 comentario:

squirrell dijo...

me gusto y mucho. está clarisimo que tenes el "gift" para escribir.
Besos