lunes, 7 de septiembre de 2009

En brazos de la fiebre

Con los brazos de la fiebre
que aùn abarcan mi frente
lo he pensado mejor
y desatarè
las serpientes de la vanidad
el paraìso es escuchar
el miedo es un ladròn
al que no guardo rencor
y el dolor
es un ensayo de la muerte

En la piel de una gota
mis alas volvieron rotas
y entre otras cosas
ya no escriben con tinta de luz

El paraìso deviene en infierno y
luego se quema
y sin que nadie se mueva
¿quien lo arregla?

Gestado en mis escombros
de pastoso paladar
el disparate del caos
me derroto
con palabras de alabanza.

Sabìa que iba a pasar, pero ex-trañandote.

sábado, 2 de mayo de 2009

Silencio


Silencio…
Solo eso, un silencio que me asusta… que me vuelve como un mounstruo de esos que te despiertan a la noche…llorando.
Silencio…
Promesas a olvidar, como dice la canciòn? Seguramente, pero con un silencio desgarrador.
Silencio…
Entorpecedor de los pasos, por no poder darlos…
Silencio…
de presencia con ausencias.
Silencio de abusos no defendidos…
Silencio de palabras llevadas a la tumba…
Silencio de presentes no comprendidos…
Silencio de pesadilla en repetición…
Silencio de intuición confirmada…
Silencio funcional…
Silencio de encierro nefasto…
Silencio de angustia total…
Silencio desgarrador de sueños…
Silencio explicaciones no dichas…
Silencio de impotencia por sentir que hubiera entendido…
Silencio de amor…
Silencio de ruego en olvido y para el olvido…
Solo silencio en un cuarto sin paredes…
Silencio de poder llorar…
Silencio de llanto interminable…
Silencio de humo…

Silencio, no puedo, no voy a poder pelearte nunca, no tengo brazos para eso, seguìs asustàndome como cuando era niña… Silencio padre, silencio no voy a poder… con vos no puedo… sos definitivamente aquel talòn que se corta una y otra vez…
Silencio que me deja sin fuerzas, silencio conocido… silencio traicionero innecesario…
Silencio ciego, mudo y sordo.
Silencio… de principio a fin.
Silencio de saber que estàs ahì y no poderte sacar.
Silencio de elecciòn silenciosa…
Solo silencio.
No puedo ni siquiera hacerte preguntas, no puedo siquiera decirte lo que siento, no puedo siquiera pedirte que me expliques… Como se le pregunta al silencio? Quien contesta allì? .
Niña tonta, mujer cobarde, pero no puedo, no puedo preguntarte..silencio, no puedo… y no puedo porque estoy convencida que mis palabras te multiplican asì como se multiplica mi impotencia y mi ganas de correr, cuando una y otra vez apareces frente a mì.

miércoles, 29 de abril de 2009

Una despedida de mì...

Son muchas las veces en las que uno sabe que el otro nos duele… algunos curan esas heridas, otros suponen que están curadas simplemente porque deciden que ya no duele más suponiendo que se trata solo de una decisión, pero como digo siempre aquello que está allí en otro destino que no sea encontrárnoslo una y otra vez ...recorre las venas de igual manera aunque se insista en hacer transfusiones o bien una famosa limpieza al estilo vampirezca donde todo se eterniza.
Algo en estos días me hizo dar cuenta que la sangre está compuesta de muchas de esas cosas que buscan un destino, a veces es el estómago, otras el corazòn y otras simplemente la boca o la no boca porque no podemos hablar de eso que sucede, simplemente no podemos.
¿Podríamos decir que estamos con las heridas? No… ¿podríamos decir que herimos para no tenerlas encima? No lo sé… lo que si sè es que algo de aquello tiene que encontrar un lugar en alguna parte porque sino queda bollando en el espacio donde compartimos con otros o en el aire que respiramos…
Cuando nos mudamos, entramos en un profundo stress, nos encontramos con cosas que habíamos olvidado, nos encontramos con cosas que nos habíamos escondido o simplemente con aquello que no nos decidimos a tirar por no animarnos a perderlo...pues así vamos llevándolo de un lado al otro contaminando los nuevos espacios que podemos construir.
Me he mudado varias veces y hace unos días decidí tirar algunas cosas que no me animaba a perder…que estaban allí y que cada vez que las podía recorrer con mis ojos me miraban fijas, diciéndome ¿Pensàs hacer algo conmigo?...
Pues hoy hice algo con ellas… previo ritual de despedida, algo que hace mucho se ha dejado quien sabe porque motivo o sabiendo porque no nos animamos a hacer… despedida, velorio, ritual, 24 hs de vigilia viendo al muerto, todo aquello que nos convierte en enlutados de nuestras propias vidas ha sido desechado…aquellos primeros momentos en los que los seres que nos rodean nos acompañan, sabiendo que son solo una compañía y que hay todo un mundo interno que sigue ocurriendo en otro espacio…sin tener demasiado conocimiento porque en realidad se trata del enlutado, se trata del luto y se trata particularmente del muerto… ese muerto que aparece en los recuerdos, esas pequeñas cosas que ha dejado en el placard … podemos cremar todo eso? …en ese ritual rápido tan puesto en voga?
El lugar del cementerio ha deja de tener sentido…un lugar, una lápida, alguien que pasó por está vida simplemente queda preso del fuego allí desintegrándose o lo que creemos es una desintegración… púes hoy no hablo de cuerpos, sino de otras cosas…
Es necesario una despedida, es necesario llorarla, es necesario saber que pasó, ver los documentos que dejó, la ropa que usó en los últimos momentos, todo eso que nos depara un dolor enorme pero es necesario encontrarles un lugar que no sea ni nuestro corazón ni siquiera nuestro espíritu, sino un lugar distinto, un cambio de nombre… dolor si pero no padecimiento.
A veces es un estado civil, una lápida en dedicatoria, un hogar de ancianos para que esa ropa pueda seguir otro curso, a veces la limosna para que alguien pueda hacer algo más de lo que nosotros podemos hacer solo para ser una tortura interna y que siga corriendo por las venas sin sentido o con un sentido perdido.
A veces se trata de un nombre y apellido , a veces se trata de cambiar los espacios, a veces se trata solo de crecer, dejar de ser lo que alguna vez fuimos para pasar a ser otra cosa, pero es necesaria la experiencia de la pérdida.
Hace unos días, me di cuenta que tenía que despedirme, despedirme de aquella que fui, aquella que no podía ponerle nombre a los deseos, aquella segura y protegida, aquella que tenía un sentido mercurial en su cuerpo como me dijo alguien una vez… ese que se va de las manos, que puede ser toxico, que puede ser misterioso y sorprendente… Y así lo intenté, por primera vez ponía el deseo en mi boca y en mi cuerpo, por segunda vez sabía que era lo que quería y así eso que estaba dando vueltas en mis venas, por no animarme a sacarlo de lo ficticio, de lo ajeno, de lo encerrado, de lo guardado… y así fue… recuerdo haber ido a festejar…tomarme por primera vez una cerveza en mi propio honor…estaba orgullosa… estaba feliz… esa que estaba allí era otra versión… otro destino, otro camino de mi misma…verme nombrar un deseo distinto, verme saltar un obstáculo, y por sobre todo decidirme a invertir… por inversión, por otra versión, por cambios de roles que a veces llevan el peso del nombre y el apellido… dejarlo salir de mí para que tomara otro cuerpo, para que otro cuerpo lo tomara conmigo.
Fue necesario, fue aliviador, fue generosamente entregado al universo, para pelear por eso en el momento en que se nombrò…con la responsabilidad que eso conlleva.
Púes bien, allí está en el universo, allí estoy por primera vez siendo responsable de lo que deseè y allí estoy feliz por haberlo hecho y triste por aquello de lo que es necesario despedirse cuando algo nuevo viene a ocupar el lugar… allí estoy llorándola.
Aquella que fui, aquella que me acompañó durante tanto tiempo, aquella que no me demandaba demasiado y que me mantenía cómodamente moviéndome como el mercurio…¿si necesito despedirme? Pues claro… aunque tarde tiempo, aunque me haga llorar y aunque extrañe, esa que fui estuvo allí durante mucho tiempo… y aunque lo nuevo me invada de miedo y no sepa muy bien que hacer allá está mirándome, por eso la palabra tiene esa importancia, porque dicha o escrita nos hace firmar debajo y allí estamos con nuestro nombre y apellido, lo demàs definitivamente fue cobardìa.
Y a pesar de que aquel deseo implica la responsabilidad de haberlo nombrado y que puede tardar en encontrar un lugar , allí estoy feliz por haber-melo escuchado, por haber-melo verbalizado, por haber-melo confesado… allí estoy feliz de haber-melo firmado.

domingo, 5 de abril de 2009

La casa de los conejos

¿Alguna vez tuvieron esa extraña sensación de la cobardía?
Una sensación de sentir que están perdiendo suponiendo que no se pierde, que tal vez aquello que no queremos perder será perdido en el final del juego. Pero la rara sensación de la cobardía nos incita a llegar al final, quien sabe porque extraña razón.
Hice algo de lo que no estoy orgullosa. Me acerca más al mundo real del que me mantuve alejada durante algún tiempo, hasta ahora.
Tengo un amigo que dice “que uno convoca” efectivamente es así, del derecho y del revés…
Aquello que hice sin orgullo en lo más mínimo convocó en mí más dudas de las que tenia, se suponía que aquel acto aclararía, pero me dejo en el camino de una disyuntiva, por primera vez. Pensar que hacer con aquello?
Se abren dos caminos y me pregunte por donde seguir ¿por la derecha o por la izquierda?
Ayyyyyyy que duda, si vamos por la derecha implica volver a tener una seguridad de confiar en la elección hecha y que sin embargo pueda llevar a la pérdida definitivamente…
Si vamos por la izquierda todo queda dicho y tal vez en tiempo pasado, donde aquello que no está dicho sea sabido para dejar de ser un sin saber… y decidir…
Púes entonces?

Rosa María había estado convencida toda la vida de que había una vida que no era para ella. Una vida donde el deseo siempre tenía un encierro alejado de la misma realidad, así había acontecido su mundo.
Había construido todo su camino a base de lo que ella deseaba profundamente y de lo único de lo que estaba segura. Aquel deseo la sacaba de cualquier situación para ordenarla y ponerla de nuevo en aquellos carriles de los que algunas veces se pierden…
Así Rosa Maria que siendo adolescente se preguntaba por la muerte del día siguiente y su lista en blanco de las cosas hechas, se dedicó a vivir intensamente en su deseo, un deseo tornasolado que le garantizaría según ella, la felicidad. Igualmente aquello la dejaría fuera de un mundo real… donde había otros deseos que jugaban a su alrededor mientras ella miraba hacia otro lado.
Allí había estado Juan, repasando las hojas de los exámenes para ayudarla a estudiar, soportando la soberbia de lo que ella creía como real y allí él sosteniéndola. Juan tenía tiempo pero no demasiado, sin embargo la esperó… y ella nunca llegaba puntual, siempre tarde.
Rosa Maria y Juan , volvieron a verse pero… imaginaría ella que luego lo recordaría una y otra vez?
Había elegido otros compañeros sin embargo en el fondo a pesar de saberse enamorada se quejaba de que nunca la elegían a ella, para hacer lo que hacían con todas… eso si, ella estaba segura que no se equivocaba. Ella era otra.
Pero un día, se preguntó mucho al respecto, repasó las páginas de su diario íntimo y descubrió que la que tenía que elegir era ella. Para poder llevar a cabo eso que soñaba debía tener paciencia, cualidad con la que Rosa Maria no contaba, púes luego de mucho pensar se dio cuenta que un sueño había sido desoído en aquella noche de amor. La historia fue más o menos así…
Rosa María, conocía a Teo solo por un número de interno. Algunas veces lo había llamado, pero Teo solo era aquel número de interno. Aquel día Teo cobró cuerpo, en aquel ofrecimiento que Rosa Maria leyó como un acto de galantería y del que nunca se olvidaría… y a pesar de haberlo rechazado por primera vez , aquellas palabras de Teo habían quedado en la memoria de Rosa María.
Se conocieron y como no podía ser de otra manera se enamoraron al instante en que sus ojos se cruzaron tras aquel mostrador. Aquí viene la parte que nos interesa, hoy…

Una noche donde el calor abundaba y el único paliativo era un ventilador comprado de oferta, Teo y Rosa María se encontraban en el mejor terreno. Aquel que los unía profundamente siempre, pese a las dificultades (muchas) que tenían. La cama para ellos era aquel lugar donde todo desaparecía… el alrededor se volvía efímero y lo único que importaba eran ellos dos y sus cuerpos amándose hasta la extenuación.
Rosa María se encontraba montada en las piernas de Teo aquella noche, estallaban de placer cuando Rosa María sintió por primera vez aquella sensación… no era un orgasmo más, era un estallido distinto.
Aquello que había permanecido oculto en ella por fin apareció en sus ojos, las lagrimas cayeron hasta sus pechos y no tuvo más remedio que confesar aquella decisión, algo había llenado su vientre en forma distinta, allí estaba el deseo de dar a luz ese amor… sus palabras nacieron tímidamente y todo quedo claro allí. Se iniciaba el gran cuento.
Rosa María lo nombró como “La casa de los conejos”, así llamarían ambos aquel sueño surgido esa noche de verano…
Debo contarles que Rosa Maria y Teo eran muy distintos. Rosa María lo sabía desde el principio pero no podía resignarse a que aquello nunca funcionaría y lo intentó muchas veces, Teo también lo hizo, pero las inseguridades de Teo y las ansías de libertad de Rosa María los dejarían en caminos diferentes, por fin.
Rosa María lloró mucho aquel día, habían decidido poner un muro de 50.000 ladrillos entre los dos, creo que él pudo comprenderla pero no podía hacer nada para evitarlo y la pared se hizo cada vez más y más gruesa. Teo y Rosa Maria dejaron de escuchar los gritos que uno irradiaba en contra y a favor del otro.

… y el tiempo pasó, Rosa María ocultó su cuento en el cajón y no volvió a sacarlo de allí, cada tanto limpiaba el cajón, pero desistía una y otra vez…
Una y mil veces Rosa María suponía que el tiempo era de su propiedad, se dedicó a no pensar en aquel cuento sin terminar… como si con el quiebre de su historia con Teo, ese cuento hubiera llegado a su final sin leerlo y pensando simplemente, ella no había sido elegida para el final feliz decidió no volver a él nunca más…
Rosa María curó aquella herida y armó una casa que si bien era de ella, en el fondo sabía ficticia, y finalmente convocó lo suficiente para darse cuenta que efectivamente así era…
El tiempo pasó… Rosa María un día después del trabajo, cansada, quería preparar su ropa para el día siguiente y buscaba aquellas hebillas que tanto le gustaban… aquel cajón de nuevo, Rosa María lo abrió atemorizada y descubrió allí su sueño nuevamente y decidió esta vez sacarlo, habían pasado casi 8 años pero parecía intacto.
“La casa de los conejos” … volvió a ella de la misma forma… pero esta vez quería elegir que hacer con él.
Tenía un deseo muy profundo, el amor la inundaba de nuevo pero también las dudas, Rosa María se sabía, cuanta más duda hubiera en ella, mayor era el compromiso que sentía, había empezado a hacerse preguntas que había evitado hasta ahora.
Se encontraba tras las señales en el saber de ese cuento con final feliz… cuando una noche… aquella noche se despertó sobresaltada… bajó las escaleras y leyó las cartas que le habían sido prohibidas desde el inicio, sin embargo su sueño la había conmovido y no pudo evitarlo, su corazón latía con fuerza y allí estaba lo que ella había convocado en su búsqueda quedando en aquella disyuntiva.

Quería ser ella, por primera vez quería ser ella y de repente la sensación de una extraña tranquilidad la invadió para esfumarse luego.
Allí estaba parada, frente a la izquierda y la derecha…
Que camino tomar?

jueves, 26 de marzo de 2009

Te odio

Te odio y te voy a odiar...


Mantengo este odio que se convirtiò en el veneno de alguna de mis venas...


Te dije que no querìa volver a verte y sin embargo apareces una y otra vez...


¿Dejarìas de existir si dejo de odiarte?... ya lo intentè... no desapareciste...


Te odio, con un odio vespertino, con un odio cansado, con un odio de ataque claustròfobico, un odio de neurosis traumatica , tremenda y voraz...


Quiero volverme a ver, revisar y reconocer la baldosa donde apoye el vestido antes de comenzar a odiarte...


Odio de entuerto que me enceguece, odio de otra cara, de muchas caras y la misma cada vez...


En ese momento un giròn cayò con aquel vestido, y no lo pude volver a coser... y eso que de costuras sè un poco, sin embargo esta me excede, me puede, me domina y esta parasitariamente cicatrizada...

Quiero verte fuera de mì, riendote de vos porque ya no te queda otra, ni otras, ni otros...


Te ame por sobre todo, me has llevado a lugares insospechados, pero ya no quiero acompañarte... ya no quiero esos viajes, ya no.
Sè que tengo que elegir y estoy intentando hacerlo, porque vos no me vas a abandonar nunca...

Te odio... como creì que jamàs lo harìa...ya no quiero saber, me ha servido de poco o por lo pronto es poco para mì ...hoy, hoy que mi vista està en otro lado con aquello que no se explica solo se siente...
Allì quiero estar y vos no tenès invitaciòn , no quiero que vengas aunque te empecines.

No quiero que me trampees, no quiero escucharte màs, busco y solo busco taparte la boca para que tus palabras no bordeen mi cabeza...

Te odio.
Profunda y definitivamente

martes, 17 de febrero de 2009

Vale la pena..


Muchas veces estuve envuelta en obligadas miserias ajenas, muchas veces estuve sumergida dentro del corazón del otro y chocando como un pac man volví a salirme..

Mi mente de pequeña no consigue tomar algún buen recuerdo, lo intenta pero la cura al mal recuerdo no aparare, dicen algunos filósofos que no existe aun pero presiento que estoy encontrándola yo misma…

Golpetazos de puertas, cuchillos ensangrentados, gritos, ultrajes, sometimiento, soberbia, perversidad , falta de amor, desolación, abandono, miseria, hambre, alcohol…mucho alcohol, mucho olor…mucha baba…ruido, ruido…mucho ruido…

Un coctel enriquecido de lo básico del ser humano, de lo poco tierno que tiene la vida, del sin sabor que tiene el alcohol…

Y grite cuanto pude, tan fuerte que el grito se me metió para adentro, y la carne desde adentro creció, abundo…y así termine enferma por no poder hablar sin gritar…

Si es justo? Todavía lo pregunto…Y cuando perdí una parte de mi, irrecuperable, comprendí que hasta allí había llegado…que si continuaba, eso sí realmente sería injusto…detuve mi vida, la frene, ahí en ese quirófano…comencé a preguntarme nuevamente si eso era justo o no, volví a los recuerdos sin cura, volví a aquella soledad de una niña que no sabe como se aprender, volví a las tormentas de ruidos pero supe que había encontrado la cura a los malos recuerdos!

Cuando comprendí que mas no podía llorar para adentro que eso estaba delimitando mi vida, ordenándola sin alfabeto, coloreándola transparente, dirigiendo mis caminos, poniendo muerte a la sonrisa, aflorando las garras, cuando supe decidí elegir mi destino a pesar de que no creo en él…

Agarre muchas de mis debilidades y las sometí a un largo cuestionamiento, les pregunte desde cuando habitaban en mi y cuando decidieron quedarse…
Entre ellas se encontraban el miedo a perder, el pesimismo, la arrogancia, el monótono esmero por no empezar con algo, la culpa, la frigidez de mi vulnerabilidad, el autoestima dentro de un subte, el odio, el miedo, la autodestrucción y muchas mas debilidades que no les recuerdo muy bien la cara..

Cuando contestaron lo hicieron con una mueca en el rostro que hasta hoy recuerdo y aunque parezca raro ese fue mi primer buen recuerdo…

Dijeron que eran parte de mi desde que nací, que si se quedaron y afloraron tenazmente fue por que les toco entrar en escena y sencillamente por el sorteo que tiene la vida. Que en cada cual existe algo inherente a su propia vida, algunos lo llaman karma y que la vida misma significa combatir el dolor con la ayuda de todas nuestras partes buenas y malas…

Quede perpleja, el grito se detuvo…di vuelta la cara y me despedí de mi Padre pero esta vez la mueca la tenía yo, le dije que entendía de su libertad y se fue…Salude al abandono... quite la reja de mis manos y me propuse entrar en escena …

No logro explicar lo bien que me sienta la ropa que uso, la cara que llevo, el aire que suspiro…si soy feliz? Si, en muchos momentos, si me anime a empezar? Si, y eso mismo jamás me dejo parar, si mis debilidades me atormentan? Muchas veces pero hoy conversamos mas que antes, si lo recuerdo a él, si logre perdonarlo si logre entenderlo? Puede que si puede que no …lo que si sé que él era libre igual que yo…


Autorìa: Valeria Gutierrez , gracias por compartirlo conmigo.

jueves, 5 de febrero de 2009

Inundaciòn de amor

Cuando te pensè, en ese nombre, todavía no existìas…
Cuando pensè en tu nombre todavía no sabìa el mìo…
Recien hoy puedo imaginarte, sin ser por esto solo una parte…
En aquellas manos estarà mi sangre bordeandote…

Hoy te escribo y ni siquiera estàs tangible, pero estàs dentro mìo brotando…
Te encontraràs con estas palabras cuando el papel haya tenido el añejo del tiempo.
Si supieras las cosas que me quiero mostrarte…para que me sientas a tu lado…
Sin embargo, en està ridiculez todavía sos el proyecto de mis visceras intangibles…

Conoceríamos lugares juntos, aquellos tangibles y aquellos que no lo son…
Te dirìa que no se es solo y que estarè siempre a tu lado, aunque sè que deberè soltarte en algún momento, como aquel globo que lance a la noche lluviosa de aquel año nuevo…

Inundación?? Me preguntò un amigo… si , obviamente… por ser el borbotòn que arrasa con todo lo establecido y bien parado…
Inundación por provocar aquello que no puede contenerse por arrebatado…
Asì te pensè miràndote, aunque vos puedas hacerlo recien en el tiempo añejo de estas palabras.

Vos, inundación desprovista de defensas, allì naciendo de aquel efecto climàtico que se hizo silencio, renuncia, espera y por fin sueño.. aquel primer sueño sin nada antes…
inundación… por donde te mire, por donde no te mire… por donde no te mirè…
sin embargo, inundación… allì estàs hoy aunque te estè pensando ahora.

Tuviste a lo largo de estos, mis tiempos, distintas formas…
Te forme en la vocaciòn.. te formè en los huecos llenos de tormentas fuertes, pero solo hoy que es mi ahora, veo tu energìa, tu fuerza donde quiero entregarme para poder por fin quedarme, para cuidarte.

Pero no te preocupes, no voy a estar sola, no tengas miedo no voy a devorarte.., solo a amarte en lo màs profundo de la creación absoluta.
Estarà conmigo el que ame de la forma que vos esperas, que yo quisiera que esperes… para mostrarte tantas cosas y sin embargo, dejarte ser.

No te preocupes, no me quedarè sola, ya lo estuve mucho tiempo…sin embargo hoy en esto que sos … en mi inundación de tantos milagros sostenidos, estaràs aunque te vayas.
No habrà deudas, prometo no endeudarte.
No habrà planes, aunque tenga todo planeado.
No habrà cadenas, aunque quiera tenerte siempre conmigo.

No te asustes, no vas a estar solo, yo estarè allì para cuidarte…y enseñarte que habrà muchos haciendolo…
Cuidarte para que no pierdas el rumbo y esta inundación se protega en esa inundación misma.
Hoy te hablo aunque no te tenga, ahora.
Hoy te pienso con mi sangre bordeandote, asì como una inundación.
Hasta que pueda decirte hola por primera vez.