sábado, 2 de agosto de 2008
Rojo y Negro
...Se terminò!...presa del miedo por la pèrdida Olga le repetìa a su hijo estas palabras...El corte en su cuello habìa sido casi mortal, por suerte Ruca la perra de Gervasio habìa ladrado tanto que sus padres advirtieron que su hijo se encontraba con el cuello ensangrentado en el fondo del inmenso jardìn de Ezeiza.Gervasio tenìa 8 años, un niño para ser sinceros igual que todos los demàs...sin saber nada de los peligros de la vida, se habìa adentrado en el jardìn con uno de sus grandes secretos... Ruca la perra boxer que lo acompañaba a todos lados, habìa corrido tanto o màs que èl... aquella tarde.Reunidos en la casa de sus padres Olga habìa tenido la atinada idea de llevar a Gervasio, criado siempre en un departamento, al jardìn inmenso de la casa de Ezeiza, se le habìa hecho el mejor programa para sacar a este niño igual que todos los demàs, de ese encierro mental en donde se encontraba y Olga no lograba entender... Gervasio era creativo y su mente volaba perdiendose en sus fantasìas mientras su madre entre aquellas cuatro paredes le endilgaba la distracciòn en aquella luna de valencia que nadie conocìa. A Gervasio no le interesaba mucho la opiniòn de su madre por aquellos tiempos, solo la historia de un heroe enmascarado que firmaba antes de partir... El tìo Felipe habìa dado en el clavo casi sin querer, al regalarle aquel disfraz... pantalones negros, camiseta negra, capa negra y un sombrero que si bien le quedaba enorme a Gervasio no era menos simpatico... y la gran Z en la espalda... era el dìa del niño y Gervasio era el ùnico en aquella familia un tanto aburrida para èl.Se adentrò en su disfraz igual que lo hizo en una gran corrida hacìa los fondos de aquel jardìn que se le hacìa inmenso...tan inmenso que podìa soñar que se perdìa sin tener miedo de no saber como volver. Corriò, tan fuerte... y Ruca con èl, que no viò aquel alambre que bordeaba la quintinta que tan cuidadosamente, Cristina su abuela, habìa reservado para sus tardes de aburrimiento cuando no pasaban su nòvela preferida. Gervasio diò con su cuello directo en aquel alambrado y se desmayò...Ruca ladrò hasta el cansancio...Olga estaba distraida escuchando una vez màs las historias de Felipe que no eran màs que simples cuentos. Se termino! ... Gervasio se asustò tanto de ver su cuello vendado que enmudeciò por una semana, algo allì definitivamente habìa hecho que aquellas palabras sonaran sentencia....Fue elegido diputado de la Naciòn... si bien Gervasio no era un polìtico màs, habìa convertido su vida en una vil promesa... y prometìa, como prometìa... asì habìa conocido a Fabiana, una catequista del colegio Maria Auxiliadora de Moròn, alta..delgada..dulce, Fabiana parecìa ser una promesa de madre y de esposa perfecta, asì la viò y con esa promesa se acercò a ella prometiendo obviamente que se harìa cargo del subsidio para el comedor, objetivo del tè de beneficio al que habìa sido invitado.Dos años despùes de ese encuentro y con la promesa cumplida, Gervasio y Fabiana se prometìan amor eterno, aunque profundamente Gervasio no viera nada màs que un gris un tanto tornasolado...èl querìa jugar , todavia querìa jugar y si bien Fabiana era de izquierda, en la cama comandaba la màs ultra de las derechas... horrorizada cuando Gervasio le regalò una capa y el antifaz, mandò a ese hombre al cual parecìa desconocer, a dormir 3 noches en el sofà del living. Ella estaba ofendida. Y una vez màs como aquella sentencia Gervasio escuchaba "se termino"...Preso de su frustraciòn ya que no habìa vuelto a jugar , ni a probarse el traje que se le habìa hecho prohibido, saliò a buscar a cuanta mujer se le cruzara capaz de colocarse ese disfraz que el no podìa ponerse...aquel de la luna de Valencia se habìa convertido en un fetichista, por no decir en un triste jugador sin juego.Fabiana seguìa mirandolo raro, Gervasio iba perdiendo la mirada y su visiòn se parecìa màs a la de un daltònico que a un diputado que aspiraba al puesto de senador... todo era gris, todo en matices oscuros, solo ver a sus cinco hijos jugar en el parque podìa darle a Gervasio una porciòn de aquel juego que hoy se le aparecìa como tan extraño."Se termino"... una noche Gervasio se despertò de una pesadilla que lo llevò a pronunciar esas palabras tan alto que Fabiana se despertò...buscò un vaso de agua, tomò unos sorbos, besò a Fabiana en la mejilla y se fue directo al sofà... no podìa contestar la pregunta que lo atormentaba......El busto que inauguraban en el colegio cercano a las Palmas del Pilar no le llamaba la atenciòn a nadie, pero Gervasio debìa ir...no podìa faltar ya que el proyecto de asfalto de las calles internas del lugar dependìan de las relaciones publicas que el pudiera hacer el dìa del evento con los padres màs adinerados del lugar... debìa conseguir las donaciones, pagarìa algunas coimas y podrìa cumplir la promesa de que todo estuviera "terminado" a fin de año... fue en ese momento que su auto virò hacia la derecha para tomar el carril lento y disfrutar un poco del sol que entraba por la ventanilla. Se descubriò. Gervasio vivìa prometiendo que todo aquello que fuera un deseo o una ilusiòn o un sueño quedarìa terminado... asì le prometio a su madre no volver a jugar, le prometiò a su novia que la ilusiòn de terminar con el noviazgo serìa el casamiento, el deseo de un asfalto de la zona oscura de Pilar se concretarìa en la terminaciòn de su obra y que el deseo de ser padre terminarìa en la venida de sus cinco hijos... "Se terminò" nuevamente merodeando en su cabeza, de repente algunos colores raros invadieron el vidrio del auto negro de Gervasio, llamò su atenciòn, la intensidad de ese rojo en aquellas banderas y el negro de su auto eran la conbinaciòn exacta de ese deseo que era el suyo... acelerò como aquel dìa en el jardìn de Ezeiza bajo el puente de la Ruta 8 y frenò antes de llegar al alambrado protector qeu se encontraba delante de las jaulas de animales... Esta vez precavido y extasiado con semejante corrida Gervasio se acercò...recien estaban armando en aquel lugar las primeras estacas de la carpa... habìa aserrin en la pista y sus zapatos negros perfectamente lustrados se metieron en aquella montaña que de repente fue tan divertida......Sesiòn del Congreso, Gervasio se limpiaba los zapatos y los colores aparecìan tan fuertes como su pregunta constante... Dejò su proyecto de ley en su banca, aviso que saldrìa unos minutos y se marchò...beso en la frente a Fabiana y a cada uno de sus 5 hijos prometiendoles que lo verìan muy pronto, tomò una muda de ropa, la caja donde guardaba el antifaz y su sombrero que ahora le calzaba justo y partiò con el olor del aserrìn en sus manos.Dicen que saliò de gira, que siempre escribìa cartas, que nunca abandonò a sus hijos y que por fin habìa respondido a su pregunta... Mamà no puedo prometerte terminar, habrà terminado para vos porque lo que es para mì recien empieza...
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