sábado, 2 de agosto de 2008

Los Monstruos y ella

Ella decía que tenía monstruos… de todos colores… la angustiaban… me decía que visitaban su alma todos los días, la atrapaban en cárceles color gris
Ella gritaba, pero los monstruos habían aislado las paredes… como aquellos castillos que contienen historias añejas. Ella permanecía desnuda y sin cobijo… no hacía más que dormir y mirar los objetos que los monstruos le dejaban en sus visitas… cuchillos, tijeras, pinzas y como un gran costurero se lo adornaban para que ella mirara.
Esa gran caja…no desconocía su miedo a las arañas por eso siempre le dejaban alguna en el fondo del costurero por si a ella se le antojaba mirar…
¿Que había echo que aquella niña de pelo ensortijado se convirtiera en esto de hoy…? Un espectro… una hija extramatrimonial de aquellos monstruos contra los que luchaba por su independencia… a veces se daba por vencida y su sueño duraba mucho tiempo.
Aquella mañana se anuncio el encuentro…yo lo sabía, solo en parte, los monstruos… aquellos que la mantenían lejos con tal de no arruinar ese cuento del que la niña formaba parte…sin saber que era un cuento, se lo conté…
Esa niña no era más que aquella niña… la de siempre… la que se dejaba llevar por una palabra fuerte, la que podía creer que un ruido gutural era un monstruo acechando, eso se había hecho real, ese juego de niños hoy era otra cosa… era el musgo de aquellas paredes.
Sus ojos estaban hinchados, el color de sus parpados se había puesto negro y su ceño se había fruncido casi para siempre. Yo no podía hacer nada frente a esto, solo mirarla.
Brote de impotencia y una sin razón que era capaz de romper el mundo si eso la sacaba de aquella cárcel… había paredes roídas , moho por todos lados y mucha oscuridad más de la que ella podía ver… ¿como hacer que creciera algo de aquella humedad…? los monstruos se habían aprendido todos sus miedos… habían hecho cruelmente una especie de inventario que colocaban en una repisa alta en la pared lateral más oscuras…todos los días escribían uno nuevo mientras se mataban de la risa y ella sin poder hacer nada… Cada tanto tenía el valor de leer esas páginas pero rara vez podía detenerse en algún lugar ya que leerlos era una forma de tenerlos consigo, pero esta vez todos juntos y amontonados.
En un momento donde las arañas la atacaban ella tomó uno de los cuchillos del costurero y corto sus venas, ofrendó su sangre a modo de ritual… es esto lo que quieren??? Esto es?? Chupen! total yo casi que ni la siento… y tal vez con esto les pierda el miedo.
.. Las arañas chuparon de ese manantial ofrecido… y ella sin darse cuenta se desmayó…. En un sueño que la atrapó aquella noche su escape fue el infierno, aquel donde se reproduce una y otra vez lo que no nos gusta…los que nos da miedo… y allí estaban de nuevo los cuchillos … aquellos con los que había cortado la primera ilusión de su vida por no animarse a vivir otro cuento… un cuento distinto… un cuento verdadero… tonta de ambas… habría sido distinta esta historia???? … habría sido distinta si hubieran creído menos en los embellecimientos falsos … en un cuidado inexistente???
… Pero aparecieron uno a uno apareció… aquel día …aquella mañana … saco beige y una cara de dureza poco creíble…y aquel cuchillo… el sueño era siempre el mismo… ella y una deuda… ella y un engaño… ella y una persecución … cuando terminaría todo sin terminar todo???
Habría un momento donde volvería la música, la danza y una constante risa …?? O había también sido parte del cuento que todos creímos?? Serian también esas figuras que en antaño hubo que revisar para tirar abajo sus paredes…? serían aquellos espacios que se rompen una y otra vez con el odio de los años perdidos?? Y con la fuerza que no hace mas que llamar a un nuevo nacimiento?

2 comentarios:

Gustavo Lioy dijo...

bienvenida a la comunidad Blog !
me encanto el diseño, quiero mas textos,
Marie te amo
sos unica
Gus

braxator dijo...

"Los monstruos y ella" recrea sensaciones encontradas que nos remiten a un pasado cercano, atravesado por las miradas filiales... los miedos se vuelven lejanos y difusos, estableciendo disparadores que nos motivan a escribir..
Hasta la próxima...