Aquel dìa sentì tu miedo...tu soledad...tu paràlisis toda... y aquellas palabras que habìas advertido sobre tu temor a seguir siendo eso que no querìas, todas juntas vinieron a mì como cada luz que perseguì en aquella ruta aquella noche... una tras otra... muchas las esquive porque creì ver algo màs allà de los no movimientos, sin embargo aquellos dìas que para serìan un encuentro deseado y esperado para una comuniòn se oscurecieron y se llenaron de esa bruma de puerto solitario.
Tu miedo, tu paràlisis, tu soledad... si, especialmente tu soledad toda junta amuchonada, desafiante como nunca... aquella indiferencia que se te vuelve mounstruo porque està adentro, adentro profunda y oscura. Distintos idiomas, distintas lenguas, distintos tiempos... mucho susto y mucho asusto.
Aquel susto donde todo se resignifica por el poder de tu silencio... donde todo deja de tener sentido y todo cobra un sentido nuevo pero silencioso y corroido...aquel dolor no comprendido, aquella pregunta sin respuesta, aquel gesto desaparecido hizo aparecer mi temor màs grande, el de dejarme caer en un vacio profundo pero no por eso menos claro.
Tu soledad espantosa,
Soledad espantosa, añeja, cobarde y egoista...
Soledad desorientada en un sin verme pasmoso...
Soledad de tiempos ancestrales y horas solitarias...
Soledad de cegueras y sorderas incapaces...
Soledad de zapatos gastados sin descanso...
Soledad de càrcel, de desconfianza e inseguridades...
Tu todo allì con un sin ti, sin embargo, desolador, triste...
Pelea para que salgas de allì y aparezca una verdad que nos libere...
Verdad, sola ella... para que aparezcas en el breve instante...
Movimientos, palabras fuertes, hipotesis sin receta...
sin embargo un sin vos tan amargo...
¿Podrìa entonces dejarme caer en este ùltimo salto?
¿Estarìas esperàndome para curarme el magullòn?
¿Habràn sido necesarias las palabras huecas de amor intangible?
Pruebas sin sentido, un sentido que una soledad no siente.
Un irme por no tener de donde agarrarme...
Un irme repetido, dañoso, pero no menos sentido...de un agarrarme anterior ficticio pero creido...
Tangible... tangible de donde clavar las uñas para que el viento no te lleve...
Sin embargo, un silencio tan lleno.
Un enojo que permitiò una salida ràpida, si habìas buscado mi apuesta... allì encontrarìa yo que estaba la tuya?
Un adivinarte tan doloroso?... tan solitario? , para que?
A sabiendas de mis visiones descarnadas, podrìa haber sido el mejor campo para el ejercicio de salir, a pelearte conmigo ... sin embargo tu soledad espantosa.
Aquel que fuiste... te seduce aùn.
Aquella que fuì no me gusta, allì estoy yo con una ùltima mutaciòn... en aquel descubrimiento desertico tambien encontrè el mio, uno secreto en secreto secretamente guardado oscurecido y endemoniado... sin embargo allì està floreciendo... y tal vez estas làgrimas tan tristes sean como siempre todo junto en un triste lleno de tu soledad espantosa y de mi emociòn plena con aquel globo al cielo soñado en vuelo.
Un te amo en mi testarudez que me hizo desafiarte-me y encontrarme en mis visceras que llevo hoy en mis manos.
Un te amo denso de recuerdos arriesgados, en promesas de entregas totales, de cartas puestas...
Un te amo de Gervasios y Margaritas fantaseados en tostadas de dulce de leche...
Podrìas haber hablado conmigo, porque mi grito no es màs que un desgarro de alma...
Podrìas haber sido mi amigo que allì estarìa para entenderte si tu verdad explicada me era dolorosa...
Podrìas haber sido màs que un futuro potencial... un presente tangible...
Mucho susto y mucho asusto...
Sin embargo te espero aunque sè que no llegaràs nunca...o no llegaràs conmigo.
Aquella brùjula hoy me marca la direcciòn como lo hizo siempre aunque no la haya visto... aquel regalo de reyes fue el que me dejaste sin haberlo querido, te voy a amar siempre por eso...aunque aquel taxi te deje por segunda vez en una sensaciòn extraña pero no menos... nuevamente errònea.
Amo al que soñe detràs del muro, al que vì atràs de aquel disco compartido a la distancia, al que llamè para que comulgue conmigo una y otra vez en aquella playa de soledad espantosa...
Margarita hubiera añorado que Gervasio por fin se sacara los zapatos y le hubiera dicho que su destino era otro si asì debìa hacerlo, pero con los cordones desatados por fin... que su brùjula marcaba una direcciòn opuesta a la de ella? porque no?, en tal caso Margarita lo hubiera besado con una dulzura de despedida triste pero tranquila... sin embargo Gervasio que mirò como aquella flechita mostraba el camino, la miro detràs del muro... intentò gritarle pero no pudo màs que inundarla de una soledad espantosa... Margarita tomo su sombrero colorado que tanto ahuyentada a Gervasio y caminò... caminò... sin saber que tal vez ya no volverìa.
Estuve allì...siempre...en el agua.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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